martes, 19 de junio de 2012

La feliz vaca despistada

feliz vaca despistada

Paseando por las inmediaciones del monte Erlaitz, en la zona de los merenderos, una vaca solitaria mugía. Nosotras la miramos extrañadas de que estuviera sola, ella también nos miró detenidamente, incluso se calló mientras lo hacía. ¡Vaca impertinente!



Seguimos nuestro camino por la senda por la que tantas veces caminábamos.
La vaca continuaba mugiendo lastimosamente y
de algún lugar del monte otra vaca le respondió.

Volvimos la vista atrás para ver si la vaca despistada se movía o
comenzaba a caminar
pues evidentemente la despistada era ella y
todo su grupo se encontraba en algún otro lugar,
pero esta vaca  no dió ni un sólo paso y continúo mugiendo-gimiendo.

La desesperación de la feliz vaca despistada





Nuestra caminata discurrió tranquila
con la paz del entorno distorsionado
por el mugido de la vaca despistada y
al rato nos encontramos con una manada de vacas
pastando tranquilamente en lo que parecía su ruta. 

A lo lejos continuaba oyéndose el lastimoso mugir de la vaca despistada
que contaminaba el normal sonido del entorno.


De vez en cuando alguna vaca del rebaño le respondía
como diciéndole que se moviese y dejase de atosigar
pero aquella no se daba por aludida y allí parada continuaba gimiendo-mugiendo.

Nosotras dimos la vuelta al monte y
allí continuaba la vaca despistada en su papel de víctima.

¿Qué le pasaría a aquella vaca para no querer moverse del lugar y
seguir sola mugiendo con desesperación?
Estaba anocheciendo y no nos quedamos para averiguarlo...


¿Sería Tomasa esta vaca?: