martes, 12 de febrero de 2013

La chica de la ventana


Hay una chica en la ventana de la casa de enfrente, situada en la plaza, en el centro de la ciudad.

¿Qué mira esa chica de la ventana?
¿Acaso mira algo?
Tal vez no mira nada y mira todo.

Asómate chica de la ventana.

Está semioculta en la obscuridad de la habitación,
con la persiana medio subida.

En este momento mira hacia mi.

Quiero entablar comunicación. ¿Quizá telepática?

Siento que hay algo en mi Ser que se separa y por el aire, flotando lentamente, se dirige hacia la ventana de la chica.

Ella sigue mirando pensativa. Mirando sin ver. Pensando en algo y en nada. Estando sin estar.



Estoy cerca de la ventana y extiendo el brazo, me falta poco para llegar.
Ella no me quita ojo, no aparta su mirada.
Mira incluso a través de mi.

Ya he llegado, estoy frente a frente.
Ella mira y yo la miro a los ojos..., no me mira, su mirada está en mi dirección, pero no es a mi a quien mira.
Cierra sus ojos un momento y sin percibir mi presencia,
cierra su ventana y se va.

Yo retrocedo y miro la ventana
e imagino a la chica de la ventana.